Una persecución terminó en una escena durísima en Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora. Un nene de dos años y medio murió tras un choque entre un auto y un patrullero.
El hecho ocurrió en Parque Barón, cerca de Copihue y Bustos, donde los efectivos seguían a una moto. En ese movimiento, el móvil policial impactó contra un Dodge 1500 en el que viajaba el chico.
Después del golpe, el menor fue sacado del vehículo y llevado a una sala de primeros auxilios del barrio Santa Marta. Pese a la asistencia, murió allí mismo.
La zona quedó con un operativo importante, con peritos, policías y bomberos trabajando para reconstruir qué pasó. Por ahora, no informaron el estado de las personas que iban en los vehículos ni quiénes se movían en la moto; un rompecabezas pesado, de esos que nadie quiere armar.
La investigación sigue para establecer responsabilidades y ordenar la secuencia de la persecución. Porque cuando el bardo termina así, lo primero que hace falta es saber exactamente cómo fue todo, ¿no?

