La leptospirosis viene haciendo ruido en Argentina: entre las Semanas Epidemiológicas 1 y 33 se notificaron 76 casos confirmados en humanos y 106 probables. El dato salió del Boletín Epidemiológico Nacional, y no es para mirar para otro lado.
La enfermedad se transmite por contacto con agua, barro o suelos contaminados con orina de animales infectados. Con lluvias intensas, inundaciones y roedores dando vueltas, el panorama se pone más picante de lo que uno quisiera.
El informe también marcó 164 casos confirmados en perros, un salto del 76% frente al año anterior. Según el reporte, eso puede estar ligado a condiciones ambientales favorables, mayor exposición y más circulación de la bacteria en animales.
Las tasas más altas aparecen en el NEA y en la región Centro, donde se concentró gran parte de los registros. En humanos, Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos aparecen entre las jurisdicciones con más notificaciones, mientras que el 78,6% de los casos corresponde a varones.
El Ministerio de Salud de la Nación coordina la vigilancia junto con el SENASA y otras áreas, y pide reforzar la prevención. Evitar aguas estancadas, usar botas y guantes en tareas de riesgo, y consultar ante fiebre o dolores musculares puede hacer la diferencia. Porque con el barro no se hace el vivo, ¿vio?

