La visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, ya mueve un operativo de seguridad de esos que no dejan pasar ni un mosquito con cámara. Entre las medidas, quedó prohibido usar drones en varios sectores.
La restricción alcanza tanto a particulares como a medios de comunicación que quieran sacar fotos o grabar videos desde el aire. Si un aparato se mete donde no debe, puede ser neutralizado con inhibidores de señales, esos equipos que cortan la comunicación entre el drone y quien lo maneja.
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, fue bien claro para el operativo en Claypole, donde el pontífice visitará el Cottolengo Don Orione: “No se podrá volar drones: ni los medios ni la gente. Los que haya serán inhibidos por seguridad y caerán”. Así, sin demasiadas vueltas.
Las restricciones se fijaron con disposiciones aeronáuticas especiales para la visita papal. Los suplementos AIP A 249/2026 y A 255/2026 marcan zonas y horarios sin drones, además de otras limitaciones en Buenos Aires y Córdoba.
También habrá controles en Luján y en Claypole, donde el recorrido del papamóvil tendrá vigilancia extra. Y ojo: entrar con un drone en un área restringida puede traer multas e incluso la inhabilitación de licencias. Mejor no tentar a la suerte, ¿no?

