Las ventas minoristas de las pymes volvieron a aflojar en agosto. El relevamiento de CAME marcó una caída de 0,2% interanual y otra de 2,7% contra julio.
Con ese resultado, el sector ya acumula una baja de 2,4% en los primeros ocho meses del año. Traducido al mostrador: el consumo sigue mirando de reojo la billetera y compra lo justo, sin mucho margen para la vuelta.
Desde la entidad explicaron que pesan la pérdida de poder adquisitivo, las tarifas más caras y el endeudamiento de las familias. Después de las vacaciones, además, el movimiento se enfrió y la gente fue directo a lo indispensable, sin dar tantas vueltas.
El panorama de los comerciantes también dejó señales mezcladas. El 47,4% dijo que su actividad se mantuvo igual que un año atrás, mientras que el 46,5% vio una caída. Apenas el 6,1% notó mejora, un numerito que no invita a sacar pecho.
Por rubros, hubo cuatro sectores con subas: Perfumería lideró con 12,8%, seguida por Textil e indumentaria con 6,4%. En la otra punta, Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles cayó 4,8% y quedó pagando.
La buena para el escaparate digital vino por otro lado: las ventas online de comercios con local crecieron 17,6% interanual. Eso sí, con márgenes flacos, costos arriba y competencia importada, el comerciante sigue haciendo malabares para que la caja no haga ruido, ¿no?

