Las universidades públicas se preparan para otro sacudón en la agenda. Los docentes de CONADU harán paro nacional el jueves 27 y viernes 28 de agosto, y el conflicto con el Gobierno nacional vuelve a quedar sobre la mesa.
El reclamo viene con dos puntas bien marcadas. Por un lado, piden una recomposición de salarios; por el otro, exigen que se garanticen los recursos de la Ley de Financiamiento Universitario, que sigue en discusión pese a haber sido ratificada por el Congreso tras el veto presidencial.
Los gremios dicen que los aumentos de los últimos meses quedaron cortos frente a la inflación. También señalan que esas subas se definieron sin una nueva instancia de negociación paritaria, así que la cosa quedó picando.
Según sus cálculos, desde diciembre de 2023 la pérdida del poder adquisitivo ronda el 30%. Para volver al nivel de entonces, estiman que haría falta una mejora superior al 50%, una diferencia que no se tapa con parches.
El golpe no pega igual en todos. Los sindicatos marcan que la situación se complica más para quienes tienen dedicaciones simples o semi-exclusivas, aunque también alcanza a docentes con dedicación exclusiva. A eso suman la preocupación por becas, funcionamiento y la salida de investigadores que buscan mejores condiciones en el sector privado o fuera de Argentina.

