Las enfermedades no transmisibles siguen mandando en la estadística pesada de Argentina. Según un informe del Ministerio de Salud de la Nación, en 2024 explicaron el 69,1% de los 376.405 fallecimientos registrados.
El boletín mira la película completa de estas patologías y sirve para ordenar políticas y recursos. O sea, no es un papel más para la carpeta: marca por dónde aprieta más el problema.
El informe muestra que la mortalidad crece con la edad y pega su pico en las personas de 75 años y más. También señala que las tasas fueron más altas en varones que en mujeres, en todos los grupos etarios.
Dentro de ese combo, las enfermedades cardiovasculares fueron las que más peso tuvieron: explicaron el 40,4% de las muertes por ENT. Después apareció el cáncer, con 23%; más atrás, la enfermedad renal, la diabetes y las afecciones respiratorias crónicas.
Por provincias, la tasa ajustada por edad fue de 418,2 casos cada 100.000 habitantes a nivel nacional. Misiones quedó arriba del ranking, con 603,2, mientras que Jujuy marcó la más baja, con 305,5; en el medio quedaron Chaco, San Luis y Formosa.
La buena noticia, si cabe, es que la curva viene bajando hace más de dos décadas. El Ministerio insiste con prevención, detección temprana y control de factores de riesgo, porque la cuenta sigue siendo pesada y nadie quiere que el asunto siga haciendo estragos, ¿no?

