El Instituto Nacional de la Yerba Mate aprobó un programa para empujar las exportaciones del producto argentino. La idea es simple: salir a vender más afuera, con algo de ayuda en el bolsillo.
La medida se publicó hoy en el Boletín Oficial y apunta a acompañar a quienes participen de misiones comerciales internacionales. Eso sí, no entra cualquiera al baile: habrá requisitos y un tope que fijará el Directorio del INYM.
El telón de fondo trae su propia ironía. Mientras se discute si la política oficial favorece a los grandes productores y deja más flojos a los chicos y a las cooperativas, los números muestran que la producción viene para abajo y las exportaciones, para arriba.
Según los datos del organismo, hasta agosto de 2026 la producción llegó a 708.449.317 kilos, un 9,97% menos que en el mismo período de 2025. Al mismo tiempo, las ventas al exterior treparon a 34.015.173 kilos, con una suba del 9,55% frente al año pasado.
El programa tendrá una asignación de $18.120.000 para lo que resta de 2026. Podrán pedirlo los operadores inscriptos en el registro del sector yerbatero que tengan actividad productiva o industrial y capacidad exportadora. ¿La misión? Que la yerba mate haga más ruido en el mundo que en la cocina de casa.

