La Casa Rosada ya no mira el calendario con tanta calma. Ahora evalúa prorrogar las sesiones ordinarias del Congreso en diciembre por el retraso del Presupuesto 2027.
La idea original era votar la ley de gastos en la primera semana de noviembre, pero ese plan quedó más trabado que puerta de colectivo en hora pico. En el Gobierno ahora hablan de mediados o la tercera semana de ese mes.
El problema no es uno solo. Todavía siguen abiertas las negociaciones por las partidas de Discapacidad, las universidades nacionales y los reclamos de los gobernadores.
Además, en Balcarce 50 calculan que el tratamiento en Diputados podría darse después de la visita de León XIV, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. En el Congreso ya empezó a circular el 17 de noviembre como fecha tentativa, aunque nadie lo da por cerrado.
Si el presidente Javier Milei firma la prórroga, sería la primera vez en su gestión que extiende las ordinarias. Así evitaría una convocatoria a extraordinarias, donde el Ejecutivo marca el temario y no deja tanto margen para mover fichas.
Mientras tanto, la agenda se fue corriendo sola. Discapacidad y Morosidad quedaron para una sesión que La Libertad Avanza prepara para el 21 de octubre, junto con la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional vinculada con Malvinas.
El Presupuesto todavía necesita más negociación, sobre todo con pedidos que ya llegaron desde el PRO, la UCR y bloques provinciales. El secretario de Hacienda, Carlos Guberman, recibió planteos por obras, recursos y cambios en puntos sensibles.
En la Rosada creen que la ley tiene chances de salir, pero admiten que todavía falta bastante acuerdo. Y claro, si diciembre termina siendo pleno laburo parlamentario, el Congreso va a quedar con la luz prendida más de lo previsto, ¿no?

