El papa León XIV tendrá base en la Nunciatura Apostólica de Buenos Aires durante las cuatro noches que pasará en el país. El lugar elegido es el histórico Palacio Fernández Anchorena, en Recoleta, donde además podría mover algunas reuniones con más discreción que en la agenda oficial.
El edificio está sobre avenida Alvear 1637, cerca de Montevideo, y funciona como sede de la representación diplomática de la Santa Sede desde 1952. O sea: no es un hotel cualquiera, es de esos lugares que guardan silencio fino y puertas bien cerradas.

Según informó Infobae, la organización del viaje contempla al menos dos reuniones privadas que no figurarían en el cronograma oficial. Entre los posibles interesados aparecen dirigentes políticos, sindicalistas, empresarios, referentes sociales y representantes de la Iglesia.
La movida no es rara para este tipo de viajes: las nunciaturas suelen servir para audiencias más reservadas, lejos de las fotos y del protocolo público. Ya en España, en junio, León XIV recibió allí a varias personalidades, entre ellas Isabel Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid.
En Buenos Aires, la coordinación de esos posibles encuentros quedará en manos del nuncio apostólico Michael Wallace Banach, designado por León XIV el 14 de mayo. La decisión final, igual, dependerá del propio Pontífice y de su entorno. ¿Lugar de descanso o sala de reuniones con cortina cerrada? Las dos cosas, parece.

