La Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal le hizo lugar al planteo del Gobierno y habilitó una nueva apelación en la causa por el financiamiento universitario. En criollo: el expediente sigue dando vueltas y todavía no se definió si la cautelar sigue firme o no.
La discusión gira alrededor de la decisión del juez Martín Cormick, que había ordenado seguir con la ejecución de la medida cautelar. Esa cautelar exige actualizar los salarios de docentes y no docentes, y además garantizar los fondos para las becas estudiantiles.
Con este fallo, el Estado podrá llevar a revisión dos decisiones de primera instancia. Una es la intimación para cumplir la cautelar bajo apercibimiento de multas diarias, que quedaron suspendidas provisoriamente el 15 de octubre.
La otra es la que ahora la Cámara habilitó a discutir: que siga adelante el trámite de ejecución de la medida. Los jueces aclararon que aceptar la apelación no significa opinar todavía sobre si la cautelar se cumplió o no. O sea, la pelota sigue picando.
El Gobierno sostuvo que ya había cumplido la orden y que la medida tenía un plazo que, según su postura, ya venció. También planteó que la continuidad de la ejecución podía traer sanciones conminatorias, pese a que, según su argumento, no había una liquidación concreta de las sumas reclamadas. Ahora, la pelea sigue en tribunales y el expediente universitario vuelve a quedar en el centro de la escena.

