Suele pasar que los expresidentes quedan como ese jarrón chino: no se tiran, pero tampoco saben bien dónde ponerlos. Ahora, la discusión volvió con la visita de León XIV y una propuesta de la Iglesia que le movió el piso al Gobierno.
El Episcopado llevó la idea de invitar a los exmandatarios a una actividad oficial del Papa. Marcelo Colombo se la acercó al canciller Pablo Quirno, pero desde ese lado la respuesta fue un “no” bastante seco, según una fuente al tanto de las charlas.
Después apareció otra gestión con Karina Milei y la cosa quedó menos cerrada. Allí, la indicación fue hablarlo con su asesora Mara Gorini, una diferencia que dejó la puerta apenas entreabierta. En la Rosada, por ahora, no hay luz verde ni de lejos.
La propuesta apunta a la presentación de León XIV en el Palacio Libertad, donde hablará ante autoridades, la vicepresidenta Victoria Villarruel, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. En la lista aparecen nombres pesados: Cristina Kirchner, Alberto Fernández, Mauricio Macri, Isabel Perón, Eduardo Duhalde y Adolfo Rodríguez Saá.
El punto más delicado es Cristina Kirchner. Como cumple prisión domiciliaria en San José 1111 por la condena en la causa Vialidad, antes tendría que pedir permiso judicial. La Iglesia aclara que las invitaciones para esas actividades las define el Gobierno, aunque en otros actos se coordinan entre la Iglesia y Cancillería. ¿Termina entrando todo el mundo o alguien queda mirando desde afuera?

