La ciudad de General Belgrano, en la provincia de Buenos Aires, vivió este sábado una despedida cargada de dolor por Matías Valenzuela, el piloto de helicóptero que murió en la tragedia aérea de San Juan.
Sus restos entraron en caravana por las calles del pueblo. Vecinos, amigos y familiares salieron a la vereda para acompañar el paso del cortejo con aplausos, lágrimas y silencio.
Muchos lo conocían como "Ronco" y lo recordaron por su profesionalismo y por la calidad humana que le atribuían. También destacaron el vínculo que tenía con la gente que lo rodeaba.
El velatorio se hará este domingo en General Belgrano. Allí volverán a juntarse familiares, amigos y vecinos para darle el último adiós.
La muerte de Valenzuela dejó una tristeza honda en su ciudad y entre quienes compartieron su vida. Quedó, sobre todo, el recuerdo de un hombre al que muchos quisieron despedir de pie, con un aplauso largo y sincero.

