El Niño no se quiere ir así nomás: seguirá activo durante el verano y podría estirar su influencia hasta el otoño de 2027 en Argentina. O sea, no alcanza con que cambie el calendario para que el clima haga la suya y se acomode de golpe.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el fenómeno persistirá en los primeros meses del próximo año. Y aunque empiece a aflojar, sus efectos sobre las temperaturas y las precipitaciones pueden seguir haciendo ruido un tiempo más.
Los pronósticos marcan que hacia fin de 2026 El Niño seguiría fortaleciéndose, con continuidad durante enero y febrero. La OMM incluso estima una probabilidad cercana al 100% de que siga hasta ese tramo, así que el asunto viene serio.
Ahora, ojo con una confusión bastante común: esto no significa lluvia todos los días ni un verano pasado por agua sin pausa. El Niño cambia las chances de que haya más o menos precipitaciones y temperaturas distintas, pero no manda el parte diario de cada ciudad.
La próxima parada clave será el 8 de octubre, cuando la NOAA publique una nueva actualización. Ahí se va a ver mejor si el fenómeno llega entero al verano o si empieza a bajar el ritmo antes de que el otoño le ponga el freno, ¿viste cómo viene la mano?

