Estados Unidos propuso poner fin al mandato del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, el espacio donde la Argentina mantiene vivo su reclamo sobre las Islas Malvinas. El planteo fue presentado el 15 de octubre ante la Cuarta Comisión de la Asamblea General.
La delegación estadounidense dijo que el comité perdió su razón de ser y cuestionó el gasto que demanda su funcionamiento. También apuntó contra las reuniones que hace año tras año para revisar los mismos temas, como si el expediente no quisiera cerrarse nunca.
Para la Argentina, el tema no es menor. El C-24 es uno de los ámbitos donde el país expone su posición y consigue respaldo internacional para pedir que Londres retome las negociaciones por la soberanía.
La movida de Washington abre un interrogante para la estrategia diplomática de Javier Milei. En los últimos meses, el Presidente había visto señales favorables en declaraciones de Donald Trump, que incluso llegó a dejar abierta la chance de revisar la histórica neutralidad estadounidense.
Eso sí: la propuesta no es un pronunciamiento contra la soberanía argentina. Pero sí mete ruido en un espacio clave para sostener el reclamo, justo cuando el tablero internacional parece estar más movedizo que chango con zapatillas nuevas, ¿no?

