Después de una tarde larga y de esas que te dejan el café frío, Diputados aprobó una nueva ley de Discapacidad. El texto salió con 237 votos a favor, 9 en contra y 4 abstenciones.
La jugada le permitió al oficialismo desactivar el recorte que había metido en el Presupuesto 2027. Ahora la propuesta pasa al Senado, con una mayoría tan amplia que deja poco margen para que le muevan el piso.
El proyecto mantiene la pensión no contributiva por discapacidad, su actualización por inflación y el nomenclador universal de prestaciones. También conserva el arancel unificado y la compatibilidad entre la pensión y el empleo formal, siempre que los ingresos no superen dos salarios mínimos vitales y móviles.
En el medio hubo negociaciones a full con bloques aliados y con parte de la oposición. El peronismo terminó acompañando porque los libertarios aceptaron varios cambios, mientras que la izquierda se abstuvo por la falta de actualización de deudas con prestadores.
El texto también suma auditorías periódicas y cruces de datos con organismos como Anses, Arca, Renaper y el SINTyS. Y si quedan deudas con prestadores, el Ejecutivo deberá publicar un cronograma de pagos en 30 días y cancelarlas en 90: la pelota quedó del lado del Senado, ¿ahora qué hacen?

