Franco Colapinto volvió al ruedo de la Fórmula 1 con una anécdota que no tuvo nada de graciosa. Antes del Gran Premio de Países Bajos, contó el robo que sufrió en Milán y dejó una escena bien de película, pero sin final feliz.
El piloto de 23 años dijo que había dejado sus cosas en un auto mientras fue a comer. Cuando volvió, no quedaba casi nada: se habían llevado billetera, pasaporte y ropa, entre otras pertenencias.
“Todo me robaron. Ojalá me hubieran robado el mate solo”, contó entre risas en una entrevista con ESPN. Después explicó que hizo la denuncia y regresó a Mónaco, aunque más tarde la Policía italiana le avisó que había aparecido su cartera con documentación.
De todas maneras, no recuperó todo. También lamentó la pérdida de su equipo de mate, ese compañero fiel que no se negocia ni en vacaciones. “Fue el peor día de mi vida”, resumió, aunque después dijo que la experiencia le dejó aprendizaje.
En lo deportivo, Alpine le prepara una parada exigente en Zandvoort: el argentino no tendrá el paquete de actualizaciones que sí usará Pierre Gasly. El propio Colapinto admitió que en el simulador se vio una mejora importante, pero en pista habrá que ver si el salto se nota de verdad. ¿Le tocará remar con lo que hay o el auto se pone las pilas justo a tiempo?
El fin de semana, además, viene con formato Sprint y pronóstico de lluvia, dos condimentos que pueden mezclar bastante el panorama. La actividad arranca este viernes a las 7:30 de Argentina con la práctica libre, y la carrera principal será el domingo a las 10:00, a 72 vueltas.

