Los diputados nacionales de la Unión Cívica Radical por Mendoza, Pamela Verasay y Lisandro Nieri, movieron una propuesta que mete mano fuerte al Código Penal. La idea es que manejar con alcoholemia deje de ser solo una multa y pase a ser delito.
El proyecto apunta a tres cambios bien concretos. Primero, crear un delito específico para la conducción alcoholizada antes de que haya muerte o lesiones. O sea: que el castigo llegue antes de que la cosa termine en tragedia.
Verasay explicó que buscan que el derecho penal actúe cuando el riesgo ya es grave, pero todavía no explotó el bardo. También planteó que la infracción administrativa siga existiendo para los casos menores, sin mezclar todo en la misma bolsa.
El segundo punto mete presión sobre quienes causan muertes al volante. Hoy, según el texto del proyecto, puede haber condena condicional; la propuesta quiere que haya cárcel efectiva y más inhabilitación para conducir. En criollo: que no quede todo en un tirón de orejas.
El tercer cambio apunta a que las causas no se caigan mientras se apelan en tribunales superiores. Hoy las condenas pueden prescribir en ese ida y vuelta, y el proyecto busca cortar esa jugada. ¿Se les termina la cancha libre a los que estiran los tiempos?

