En Argentina, los nacimientos vienen en baja, pero el deseo de armar familia no se borró. Lo que pasa es que, para mucha gente, el proyecto sigue ahí y la realidad le pone el pie encima.
Eso muestra una encuesta nacional sobre intenciones reproductivas hecha por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina junto con la consultora Voices!. Es la primera vez que se mide a fondo cuántos hijos quieren tener las personas y qué les está frenando el plan.
El dato fuerte es que el 57% de las personas de entre 18 y 45 años todavía no llegó a la cantidad de hijos que tendría si no existieran limitaciones. O sea: la idea está, pero entre la billetera, el laburo y la casa, la cosa se complica.
La investigación también marca que la tasa global de fecundidad está hoy en 1,2 hijos por mujer, bien por debajo de los 2,1 necesarios para el reemplazo poblacional. Y no es solo un tema de números: las dificultades económicas y las vinculadas al cuidado explican el 62% de los casos donde hubo menos hijos de los deseados.
Entre las trabas que más pesan aparecen la inestabilidad laboral, el acceso a la vivienda y la distribución desigual de las tareas de cuidado. La presentación fue este miércoles en la Ciudad de Buenos Aires, con participación de autoridades, académicos, organizaciones civiles y Paula Narváez, directora regional de UNFPA para América Latina y el Caribe. ¿El deseo está? Sí. ¿Las condiciones ayudan? Ahí está el quilombo.

