Los trastornos de la conducta alimentaria vienen prendiendo una luz amarilla fuerte en Argentina. Un estudio estimó 366,4 casos cada 100.000 habitantes, bastante por encima del promedio mundial.
La investigación, publicada en JAMA Psychiatry, analizó la evolución de la anorexia y la bulimia nerviosa entre 1990 y 2023. Miró datos de 204 países y territorios y calculó que en el mundo hubo 18,1 millones de personas con estos trastornos durante 2023.
Lo que más preocupa es que los diagnósticos aparecen cada vez más temprano. Ornela Dagotto y María José Faccini, del Programa de Adolescencia del Hospital de Clínicas de la UBA, advirtieron un aumento de casos en menores de 15 años.
Las especialistas vincularon esa tendencia con el uso cada vez más temprano de redes sociales y con una mejor detección en las consultas pediátricas. Igual, remarcaron que los TCA tienen causas múltiples, con factores biológicos, psicológicos, sociales y culturales metidos en la misma bolsa.
En el mapa regional, Perú encabezó el registro, seguido por Ecuador y Guyana. Argentina quedó por debajo de Bolivia, Brasil, Chile y Uruguay, pero sigue con una cifra alta frente al promedio global. ¿Y el dato que más inquieta? Que para 2050 podrían llegar a 21,8 millones los casos en el mundo.

