La Anses movió la aguja de la prestación por desempleo y ya hay nuevos valores. Para quienes quedaron sin laburo formal, no es poca cosa: el beneficio ahora tiene piso y techo actualizados.
Con la suba atada al Salario Mínimo, Vital y Móvil, el monto mínimo quedó en $188.300 y el máximo en $376.600. O sea, cada persona cobrará dentro de esa franja, según su situación laboral previa.
El cálculo no sale de la galera. Anses toma el 75% del mejor sueldo mensual de los últimos seis meses antes del despido, pero ese número tiene que respetar los límites fijados.
La prestación alcanza a trabajadores registrados que quedaron desempleados, entre ellos empleados permanentes, eventuales y personal de la construcción bajo su régimen específico. Y ojo con los tiempos: el trámite hay que arrancarlo dentro de los 90 días hábiles posteriores al despido.
En un mercado laboral que viene bastante áspero, esta ayuda busca sostener un ingreso mínimo mientras aparece otro laburo. No resuelve todo, claro, pero al menos evita que el bolsillo quede más flaco todavía, ¿no?

