La causa por el atentado a la AMIA volvió a moverse con fuerza esta semana. El juez federal Daniel Rafecas procesó a ocho ciudadanos iraníes y libaneses y dejó más cerca el juicio en ausencia.
Ahora la pelota pasa a la Cámara Federal, porque la defensa oficial de los acusados puede apelar la decisión. Si eso ocurre, el expediente seguirá su recorrido antes de que se defina el próximo paso judicial.
Después de esa instancia, la causa quedará a disposición del fiscal de la UFI-AMIA, las querellas y la defensa. Recién ahí se avanzaría hacia el pedido de elevación a juicio y, más adelante, habría que ver qué tribunal oral toma el caso.
La Sala II de la Cámara ya había allanado el camino al rechazar el planteo de inconstitucionalidad de la defensa. Con ese movimiento, quedó habilitada la posibilidad de usar un mecanismo inédito en Argentina, que ahora está bajo la lupa judicial.
En su resolución, Rafecas también dispuso embargos por US$ 500 millones para cada uno de los procesados. Entre ellos figuran ex funcionarios iraníes, un ex embajador y Salman Raouf Salman, señalado como responsable de coordinar la etapa final del ataque. ¿Todavía falta bastante? Sí, pero la causa ya dejó de estar quietita.

