El agua bajó con todo en Chile y dejó un saldo durísimo: al menos seis personas muertas, casas inundadas y vehículos arrastrados por barro y piedras en Santiago. El temporal pegó en sectores residenciales y afectó unas 200 hectáreas.
La zona más golpeada fue la de las laderas de la cordillera de los Andes, donde la corriente se vino con fuerza y no dejó ni respirar. Calles tapadas de barro, autos corridos de lugar y vecinos tratando de salir como podían: un bardo de los que no dan tregua.
El delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, confirmó el número de fallecidos y dijo que seguían juntando información para saber si había más personas afectadas. Mientras tanto, los equipos de emergencia trabajaban a contrarreloj para rescatar a gente atrapada en casas y autos.
En ese contexto, el presidente chileno, José Antonio Kast, declaró zona de catástrofe a la comuna de Las Condes. La medida busca destrabar recursos y coordinar la asistencia, el rescate y la recuperación de los lugares dañados.
La alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, contó que muchas viviendas quedaron bajo agua y barro. También se conocieron escenas de familias encerradas en un segundo piso, un ómnibus clavado entre piedras y un auto arrastrado casi dos kilómetros. ¿El barro quería llevarse todo puesto?

