Ucrania lanzó una ofensiva con drones contra territorio ruso durante la madrugada del domingo, con varios aparatos apuntando a Moscú. Todo cayó justo en el último día de las elecciones parlamentarias, un combo que dejó el clima bien cargado.
Las autoridades rusas dijeron que más de 1.600 drones fueron derribados o interceptados desde el sábado. De ese total, unos 450 iban hacia la capital, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, aseguró que fue el mayor ataque con drones registrado contra la ciudad. También informó daños en una instalación de la refinería de petróleo y el impacto de un aparato en un edificio residencial.
En la región de Moscú, el gobernador Andrei Vorobiov informó que dos personas murieron y otras resultaron heridas. Del lado ucraniano, Volodímir Zelenski afirmó que la ofensiva incluyó drones y misiles de fabricación nacional, con blancos ligados a instalaciones petroleras y logísticas.
El ataque coincidió con la tercera y última jornada de las elecciones parlamentarias rusas, entre el 18 y el 20 de septiembre. Moscú acusó a Kiev de querer meter ruido en el proceso, aunque Sobianin dijo que el objetivo no se logró. ¿Votación tranquila, en serio?

