El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó una ley que les da un respiro a millones de microemprendedores. La norma perdona deudas tributarias federales y, de paso, estira los beneficios del régimen simplificado.
La movida se anunció en el Palacio del Planalto, donde Lula aseguró que cerca de 4 millones de personas quedarán liberadas de deudas con la Unión. Para muchos, es como sacarse una mochila pesada de encima y seguir peleándola con más aire.
La ley Prospera MEI borra los débitos generados hasta el 13 de octubre de 2026. Entran contribuciones atrasadas, multas, intereses y gastos de cobranza, incluso en causas judicializadas o planes de pago.
El beneficio se aplicará solo desde el 1 de enero de 2027 y será automático, sin trámite de por medio. Según los datos oficiales, puede alcanzar a más de 3,6 millones de microemprendedores y abarcar unos 18.700 millones de reales.
La norma también mueve el piso del negocio chico: el tope anual de facturación sube de 81.000 a 110.000 reales en 2027 y a 140.000 en 2028. Además, los microemprendedores podrán contratar hasta dos trabajadores, en lugar de uno. ¿Quién no quisiera un poco más de aire para laburar sin andar corriendo atrás de la deuda?

