El papa León XIV suspendió el viaje que tenía previsto a Asís para el martes 27 de octubre. La recomendación vino de sus médicos, que le pidieron no subirse a un helicóptero tan poco tiempo después de la cirugía de pulmón.
La noticia la comunicó la Oficina de Prensa del Vaticano, que aclaró que la decisión se tomó por prudencia. Los controles, igual, venían dando señales favorables y la recuperación avanzaba bien.
El propio parte médico informó que el Pontífice se hizo una radiografía de tórax. El estudio confirmó una “excelente evolución postoperatoria”, pero no alcanzó para habilitar el traslado.
León XIV iba a participar del encuentro “Paz desarmada y desarmante”, pensado por los 40 años de la Jornada Mundial de Oración por la Paz, impulsada por San Juan Pablo II. Ahora, en vez de aparecer en persona, mandará un mensaje a los organizadores y a representantes de distintas religiones.
Desde la Santa Sede remarcaron que el Papa sigue firme con la idea del diálogo y de los gestos de paz. En criollo: el viaje se bajó, pero el mensaje igual va a llegar. ¿Qué otra cosa iba a hacer el Vaticano, dejarlo en visto?

