El sándwich es de esos inventos que te salvan el almuerzo sin hacer mucho ruido. Y cada 3 de noviembre tiene su propia fiesta: el Día Mundial del Sándwich.
La fecha se asocia al nacimiento de John Montagu, IV conde de Sándwich, un aristócrata inglés. Su apellido terminó pegado para siempre a esta comida tan práctica como rendidora.
La versión más repetida dice que pedía carne entre dos rebanadas de pan para seguir con sus actividades sin cortar el ritmo. Otra historia lo ubica en una mesa de juego, donde habría elegido esa opción para no soltar las cartas.
Igual, no hay pruebas definitivas de que haya inventado el sándwich. Antes del siglo XVIII ya existían preparaciones parecidas en distintas culturas, así que la idea venía dando vueltas desde antes.
Lo que sí quedó bien registrado fue el nombre. El historiador inglés Edward Gibbon usó la palabra sandwich el 24 de noviembre de 1762, y desde ahí el término fue ganando terreno hasta quedar instalado en la mesa de todos. ¿Quién iba a pensar que un apellido aristocrático iba a terminar en la picada?

