El real brasileño arrancó la mañana con el pie izquierdo y se vino abajo más de un 10% tras la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje.
La reacción de los mercados fue inmediata, como si alguien hubiera pateado el tablero. Los inversores recalcularon sus expectativas sobre la política fiscal y el rumbo económico del próximo gobierno.
En las primeras operaciones, la moneda de Brasil llegó a debilitarse un 12,2% frente al dólar y cotizó a 5,60 reales por unidad, según reportó Reuters. En la Argentina, el real en el Banco Nación también sintió el sacudón y cayó un 10,4%, hasta los 284 pesos.
El temblor no quedó solo en la divisa. El fondo cotizado EWZ se desplomó un 27% antes de la apertura oficial, y varias empresas grandes también quedaron golpeadas.
Petrobras, Itaú y Bradesco registraron pérdidas del 21%, 27% y 29%, respectivamente. Con el 99,88% de los votos escrutados, Lula se impuso con el 51,76% y ahora los mercados miran de reojo: ¿se acomodan o siguen con el ceño fruncido?

