La muerte de Chiche Gelblung, a los 82 años, dejó una historia larga en los medios y un trámite que ahora arranca sin pausa: la sucesión. Ahí se va a poner la lupa sobre qué bienes, derechos y participaciones integran su patrimonio.
El asunto no es menor, porque no alcanza con mirar la cara pública del periodista. Habrá que revisar inmuebles, vehículos, cuentas bancarias, activos financieros y posibles deudas, para ver qué entraba realmente en la cuenta final.
En el terreno empresarial, Gelblung fue uno de los impulsores de MinutoUno, aunque luego ese portal fue vendido al empresario Cristóbal López. En sus últimos años, su vínculo principal fue con InfoVeloz, antes llamado Diario Veloz, mientras seguía con su laburo en televisión y radio.
También queda en juego el costado más fino del archivo: grabaciones, fotos y programas hechos durante su carrera. Esos materiales pueden estar alcanzados por contratos previos con canales y productoras, así que no van a la herencia como si nada, de un plumazo.
En cuanto a los herederos, Gelblung estuvo casado alrededor de 50 años con Cristina Seoane y tuvo tres hijos: Federico, María y Magdalena. La familia se completa con siete nietos, aunque la línea sucesoria directa pasa primero por sus padres, mientras estén vivos. ¿Ahora sí, a ordenar la casa grande?

