El acuerdo comercial con Estados Unidos quedó en un verdadero tire y afloje. La Casa Rosada quiere renegociar los términos, pero del otro lado ya le marcaron la cancha.
El problema es simple y bastante incómodo: el Gobierno no tiene los votos asegurados en el Congreso para aprobar lo firmado en febrero. Entonces mandó emisarios a intentar mover algunas piezas, pero la respuesta fue un portazo.
Funcionarios de la administración de Donald Trump le dijeron a los enviados de Milei que abrir otra negociación no va, según Bloomberg. El argumento es que eso abriría un precedente para otros países que quieran hacer lo mismo, y ahí se arma un lindo bardo diplomático.
El Gobierno argentino apoyó su planteo en el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre los aranceles que Trump aplicó bajo la IEEPA, la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. Pero el 20 de febrero de 2026, esa Corte dijo que usar esa norma para imponer aranceles era ilegal.
En el acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíprocos, o ARTI, Washington prometió quitar aranceles a 1.675 productos y revisar los del acero y el aluminio. También habilitó un acceso preferencial para 100.000 toneladas anuales de carne argentina, con 80.000 más en 2026. ¿Se acomoda el trato o queda picando en el Congreso?

