La viticultura sanjuanina busca abrir la cancha y no quedarse con una sola jugada. Por eso, Miguel Moreno participó de la presentación del Programa ITUM de uvas de mesa, junto a unos 50 productores y referentes de la industria.
La movida fue impulsada por Vivero Mercier junto a Grupo Ana Chile. La idea es acercar a la región variedades nuevas, con genética de última generación y pensadas para lo que hoy pide el mercado.
Durante la jornada mostraron nombres como Rose Caramel, Black Joy, Boomgrape, Crispy Dreams y Crunchy Pop. El programa incluye uvas blancas, rojas y negras, con bayas grandes y textura crocante, dos cartas que en varios mercados pesan fuerte.
Estas genéticas están en estudio en Mendoza y San Juan, donde evalúan cómo responden en los oasis productivos. En criollo: se busca ver si esta apuesta suma calidad, productividad y eficiencia sin hacerle perder el paso al negocio vitícola.
Así, la provincia sigue empujando la reconversión vitícola con nuevas herramientas y algo de picardía productiva. Porque en el campo, como en el barrio, quedarse quieto suele salir caro, ¿no?

