El economista y secretario administrativo financiero de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Ricardo Coca, puso el dedo en la llaga sobre la economía argentina. En una entrevista radial en Mil 20, cuestionó que se hable de recuperación cuando el laburo formal sigue achicándose.
Con datos de un informe de la Universidad de Buenos Aires (UBA), explicó que la desocupación subió del 7,6% al 7,9% en un año. Eso equivale a entre 83.000 y 100.000 empleos registrados menos, más de 300.000 puestos formales perdidos durante la gestión nacional.
El panorama viene con otro dato que preocupa: la informalidad pasó del 43,2% al 45%. Coca dijo que crecieron las inscripciones al monotributo, pero en condiciones bien precarias, así que no todo lo que aparece como alta nueva es un golazo para el bolsillo.
También repasó cómo viene cada rubro. La minería creció un 16%, pero bajó un 9% su personal, unos 8.500 puestos; el comercio cayó 4,4% en actividad y 2,2% en personal. En contraste, enseñanza sumó 6.000 empleos y otro sector agregó 13.000 lugares.
Para completar el cuadro, vinculó la caída de ingresos con el consumo interno, que en julio retrocedió 2,9%. También cuestionó la lectura oficial y advirtió que, si esto sigue así, la recesión queda quedando picando. ¿Y la inversión? Según dijo, Argentina sumó apenas 3.000 millones de dólares el año pasado, muy lejos de Brasil.

