Los ahorros vienen movidos y el mercado no dio respiro en estos meses. Pero, entre tantas subidas y bajadas, el plazo fijo UVA quedó como la única alternativa clásica que le ganó a la inflación en lo que va de 2026.
En septiembre, la película fue otra: el Bitcoin se llevó el primer puesto con una suba de 7,6% en pesos. Detrás apareció el plazo fijo UVA, con una ganancia de 2%, y más atrás el plazo fijo tradicional, que en los bancos líderes llegó a 1,7% en 30 días.
El dólar, por su parte, se movió poco y avanzó cerca de 0,5%. En cambio, las acciones líderes argentinas tuvieron un mes flojo, con una caída de 7% en el Merval, mientras que el oro también cerró en rojo, con una baja de 6% en pesos.
Pero cuando se mira todo el año, la historia cambia. Un ahorrista que puso $1 millón en un plazo fijo UVA en enero y lo dejó hasta fines de septiembre terminó con $1.260.567, es decir, $260.567 más. Traducido al llano: fue la opción conservadora que mejor le cuidó el bolsillo al que no quiso andar haciendo malabares.
En el otro extremo, el Merval quedó entre los peores rendimientos del año y el capital inicial pasó a valer $901.322. El Bitcoin también quedó abajo en el acumulado de 2026, aunque haya tenido un septiembre de esos que te hacen mirar dos veces la pantalla. ¿Moraleja? En este año, el que apostó a la paciencia con UVA fue el que mejor zafó del sacudón.

