La recaudación de agosto cerró en $20,5 billones y, descontada la inflación, quedó en cero. O sea: no creció en serio, pero tampoco se desbarrancó.
La ARCA informó este martes que los ingresos tributarios subieron 33,5% interanual en valores nominales. Con ese número, el Gobierno encadenó dos meses seguidos sin caída real de recursos.
El empujón más fuerte vino por los Derechos de Exportación, que tuvieron una suba marcada. Según el organismo, ayudó la baja base de comparación y el adelanto de pagos que se había dado entre junio y principios de julio de 2025.
Del otro lado de la cuenta, los Derechos de Importación y los Impuestos Internos fueron los que más aflojaron. El IVA, que siempre mira todo el mundo porque es el impuesto pesado de todos los días, también mostró una baja real del 6,1%.
En la foto más grande, Seguridad Social cayó 1,2% en términos reales, algo que el informe relacionó con el salario real y el empleo formal. Ganancias, en cambio, mostró una mejora por la postergación de vencimientos. En criollo: algunos tributos empujaron, otros hicieron fuerza para el otro lado, y la cuenta quedó ahí, sin fiesta pero sin papelón.

