El endeudamiento de las familias ya no pega solo en la cuenta del mes. También está cambiando cómo compra la gente y, de paso, le mete presión al comercio tradicional.
Así lo explicó Armando Farina, integrante de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas, en diálogo con Radio Mil20. Dijo que hoy hay que separar la comercialización tradicional del consumo, porque las plataformas digitales movieron el tablero.
Farina aseguró que “el consumo no está abajo, el consumo está casi un 2% arriba” frente a un año atrás. Pero aclaró que el negocio de siempre atraviesa una reestructuración fuerte, con compras online y comparación de precios a un clic.
Según contó, ahora hay clientes que se manejan como profesionales de la compra, celular en mano y con toda la data disponible. Ya no compran apurados como antes, y eso le cambia la jugada a más de un comercio barrial.
Para el dirigente, esa transformación puede dejar locales en el camino, sobre todo en los barrios. También advirtió que los supermercados deberán acomodarse a una demanda distinta, con más peso de los productos frescos y elaborados. ¿Quién dijo que vender era solo abrir la persiana y esperar?

