La actividad metalúrgica volvió a pegar un bajón en agosto: cayó 6,1% frente al mismo mes de 2025 y 3,9% contra julio. El sector sigue resbalando y ya pisa un piso que preocupa.
Con estos números, la caída acumulada en lo que va de 2026 llega al 5,6%. Y la capacidad instalada quedó en 39,6%, o sea, bastante maquinaria quieta y poco movimiento en la planta.
El informe de ADIMRA habla de un uso muy acotado del aparato productivo y lo compara con los niveles de salida de la pandemia de 2020. Traducido al criollo: hay poco pedido, poca demanda y el laburo no aparece como quisiera el sector.
La baja pegó en todos los rubros. Los golpes más fuertes fueron en Bienes de Capital, con -11,1%, y Fundición, con -7,9%; también cayeron Carrocerías y remolques, Autopartes, Equipos eléctricos y Maquinaria agrícola.
En empleo, el panorama tampoco ayuda: hubo una baja interanual de 2,5% y una mensual de 0,3%. Encima, 10,3% de las firmas metalúrgicas arrastra atrasos en sus obligaciones. ¿Cuánto más puede aguantar el fierro sin que alguien le meta un empujón?

