El INDEC va a largar este martes el dato de inflación de septiembre, y todo pinta para otro mes con el bolsillo haciendo malabares. Las proyecciones privadas hablan de una suba cercana al 2% mensual.
¿Qué empujó la cuenta? Los alimentos, los ajustes en precios regulados y los cambios de estación, sobre todo en la indumentaria. En criollo: cuando se mueve la verdulería y también la ropa, el índice no se queda quieto ni a palos.
En agosto, la inflación había sido del 1,7%, con una baja frente a julio. Pero para septiembre las consultoras marcaron un pequeño rebote, como para recordarle a más de uno que los precios no aflojan tan fácil.
El REM, que arma el Banco Central, ubicó la suba mensual en 1,9%, bastante en línea con lo que calcularon firmas privadas. Equilibra estimó un 2,1% y señaló que las verduras y la indumentaria pegaron fuerte.
También Outlier y LCG calcularon una inflación cerca del 2%. Con el dato oficial, se verá si las cuentas privadas le pegaron en el blanco o si el índice terminó dando otra vuelta de tuerca, porque con los precios nunca se sabe si viene alivio o más julepe.

