En junio, la industria argentina mostró una pequeña mejora, pero todavía está lejos de trabajar a pleno. Según informó el INDEC, las fábricas utilizaron el 59,1% de su capacidad instalada, lo que deja más de cuatro de cada diez máquinas paradas.
La comparación interanual también dio un leve avance: en junio del año pasado el nivel había sido del 58,9%. Aun así, el dato sigue marcando un panorama complicado para la actividad, con sectores que empujan y otros que siguen muy flojos.
El repunte se explicó sobre todo por la refinación de petróleo, las industrias metálicas básicas, los alimentos y bebidas, y algunos rubros vinculados al acero. En cambio, ramas como la automotriz y la metalmecánica siguen entre las más golpeadas.
De hecho, la industria automotriz utilizó apenas el 45,5% de su capacidad instalada, mientras que la metalmecánica, sin contar automotores, llegó al 41,5%. También quedaron por debajo del promedio los productos de caucho y plástico, textiles, tabaco, minerales no metálicos y edición e impresión.
Para la gente del sector, esto no es un dato menor: cuando la producción afloja, también se resienten los turnos, las compras de insumos y el movimiento en toda la cadena que depende de la fábrica. Por eso, aunque el número mejoró, en el día a día todavía se siente una industria con el freno de mano puesto.
En el primer semestre, además, el balance sigue en rojo: la producción fue 2,2% menor que la del mismo período de 2025. O sea, hubo una leve recuperación mensual, pero todavía no alcanza para hablar de una salida firme.
Entre los sectores que mejor rindieron en junio se destacó la refinación de petróleo, con un uso del 86,7% de su capacidad. Después aparecieron las industrias metálicas básicas, con 68,7%; sustancias y productos químicos, con 67%; papel y cartón, con 66,2%; y alimentos y bebidas, con 64,4%.
En el otro extremo, la automotriz cayó de 52% a 45,5% respecto de un año atrás. La metalmecánica también retrocedió, algo que el informe asocia a la menor producción de maquinaria agropecuaria y aparatos de uso doméstico.
En resumen, la foto de junio muestra una industria que respira un poco mejor, pero sigue con bastante capacidad ociosa y sin señales claras de una recuperación sostenida.

