La economía volvió a dejar gusto a poco en agosto. Según el INDEC, la actividad apenas subió 0,1% frente a julio y quedó 1,7% abajo en la comparación interanual.
Con ese número, el tercer trimestre ya pinta en rojo y la palabra recesión empieza a sonar fuerte. Después del sacudón de julio, la recuperación quedó cortita, casi como si la máquina estuviera en punto muerto.
El Estimador Mensual de Actividad Económica mostró que no se recuperó ni una pizca de lo perdido el mes anterior. La serie desestacionalizada marcó el tercer peor dato desde noviembre de 2024, y la tendencia-ciclo sigue clavada desde el segundo trimestre de 2025.
Entre los sectores más golpeados aparecen la industria, la construcción, el comercio y el transporte. El economista Gonzalo Carrera advirtió que para esquivar la recesión la economía debería crecer más de 8,5% en septiembre, una cuenta que suena más a milagro que a plan.
El problema de fondo sigue siendo la demanda interna, con salarios flojos, crédito frenado y consumo achicado. Y si el laburo no arranca, ¿quién le pone el hombro al rebote?

