La ropa usada ya no anda solo por ferias y barrios: ahora también pisa fuerte en los shoppings. Galpón de Ropa abrió su primer local en el centro comercial DOT y marcó un movimiento que hasta hace poco parecía medio impensado.
La jugada llega con la crisis de fondo, esa que hace que muchas familias miren dos veces antes de comprar indumentaria nueva. En ese escenario, la llamada moda circular se fue haciendo lugar y, por lo visto, viene con viento a favor.
Según la firma, hoy pone en circulación cerca de 40.000 prendas por mes. Con esta apertura, suma diez puntos de venta en Buenos Aires, de los cuales ocho funcionan como centros de recepción de mercadería.
La empresa también tiene 100 empleados y trabaja con ropa, calzado y accesorios usados. Su esquema mezcla atención física y comercio electrónico, una fórmula que le permitió crecer sin hacer demasiado ruido, pero con resultados.
El fenómeno no aparece de la nada. La compañía asegura que la ropa de segunda mano avanza por encima de la moda tradicional, mientras el rubro textil siente el golpe de la baja en las ventas. ¿Quién iba a decir que una prenda con segunda vida iba a terminar compitiendo mano a mano en un shopping?

