La rueda financiera vino torcidita este miércoles y dejó más de un gesto serio en el mercado. La inflación de Estados Unidos metió ruido, Wall Street se puso nervioso y la Argentina lo sintió de inmediato.
El S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cayó 1,2% y cerró en 2.835.843 puntos. Entre los papeles argentinos que cotizan afuera, las bajas mandaron sin pedir permiso, con Satellogic, Bioceres y Cresud entre las más golpeadas.
Del otro lado, el petróleo le dio algo de aire a YPF y a Vista Energy, que rebotaron un poco. Pero el alivio fue corto: los bonos soberanos en dólares perdieron 0,3% en promedio y el riesgo país de JP Morgan subió 12 puntos, hasta los 611.
La señal que encendió la cautela fue el dato de inflación estadounidense de septiembre, que marcó 0,6% mensual y 3,7% interanual. Con ese número, los inversores ajustaron expectativas y el mercado quedó con cara de “mejor no me apuro”, porque nadie quiere quedar pagando si la tasa vuelve a moverse.
En el frente local, la licitación del Tesoro dejó algo más de calma, pero no alcanzó para cambiar el clima. El dólar mayorista terminó casi sin cambios a $1.513, el blue siguió en $1.550 y el Banco Central compró USD 101 millones; igual, la plaza siguió con ese humor de día raro, ¿viste cuando todo parece quieto pero por abajo se mueve bastante?

