La privatización de AySA sigue levantando temperatura y ahora el peronismo prepara una objeción. El foco está puesto en el precio de venta y en el fondo offshore que quedó en el medio del negocio.
La operación fue por el 90% del paquete accionario y el gobierno aceptó 340 millones de dólares. Desde el peronismo dicen que la empresa que da agua potable y cloacas a 14 millones de personas quedó subvaluada, y no se guardan la bronca.
El diputado nacional Guillermo Michel fue directo: “El concepto privatización es muy generoso, AySA fue mal vendida”. También marcó que el gobierno de Javier Milei nunca explicó cómo hizo la cotización, así que el número quedó picando.
La lupa también cae sobre Mauricio Filiberti y Walter Román, que armaron el consorcio que se quedó con la empresa. En la lista aparece PHX, un fondo de inversión que, según la nota de La Nación, tenía una estructura societaria bastante enroscada: sociedades en Londres y Ámsterdam, y un fondo en Curazao.
Como si faltara picante, el gobierno además le concedió un nuevo aumento de tarifas a casi dos millones de usuarios residenciales. Con ese combo, el tema no afloja y en el peronismo ya afilan la objeción: ¿privatización o venta hecha a las apuradas?

