La economía argentina aflojó en el segundo trimestre de 2026 y dejó otra señal de freno. Según el INDEC, el PBI cayó 0,6% entre abril y junio frente al trimestre anterior.
La película, igual, tiene dos caras. Contra el segundo trimestre de 2025, el producto todavía muestra una suba de 2%, así que no todo quedó en rojo. Pero la medición desestacionalizada marca que el envión se pinchó, y eso ya prende una luz amarilla.
Donde más se sintió el golpe fue en el consumo privado. El gasto de los hogares bajó 2,4%, mientras que el consumo público retrocedió 2,3% y la inversión cayó 0,8%.
En el medio, las exportaciones metieron algo de aire y ayudaron a compensar parte del bajón interno. O sea: afuera hubo mejor cara, pero adentro el bolsillo siguió más flojo que changa de invierno.
El dato no es menor porque el consumo venía mostrando números positivos en los trimestres anteriores. Ahora se cortó la racha y quedó picando la pregunta de siempre: ¿fue un tropezón o se viene una meseta más larga?

