En julio, el Estado nacional se hizo cargo del 65% del costo real de la electricidad. Así, la boleta salió bastante más liviana para los hogares, pero la cuenta pública quedó otra vez en modo apretado.
Un informe de RICSA Alyc mostró que ese fue el nivel de subsidio más alto del año. La explicación no está en una rebaja para los usuarios, sino en que el costo de generar energía se fue para arriba y desacomodó todo el esquema.
En criollo: el usuario residencial promedio cubrió solo el 35% de la energía que consume. El resto lo puso el Tesoro, mientras el costo de referencia saltó un 34% en un mes, de $166.180 a $222.585 por MWh.
La película venía al revés entre enero y abril, cuando el subsidio había bajado del 44% al 31%. Pero desde mayo la cosa se dio vuelta y fue subiendo: 46%, 54% y 65% en julio. Un sube y baja que no da respiro.
El informe también marca que el consumo total del sistema eléctrico argentino llegó a 13.063 GWh en julio, con una suba interanual del 1,3%. Hubo más demanda por el frío, y en el Gran Buenos Aires la temperatura media fue de 12,5 °C, con más uso de calefacción residencial. ¿Y la luz? Como siempre, la que termina haciendo de ancla para que no se escape todo el resto.
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