El consumo viene con dos caras y agosto lo dejó clarito: en los supermercados y mayoristas se vendió menos, pero los shoppings levantaron cabeza. Eso sí, la foto general sigue mostrando un año bastante torcido para el bolsillo.
Según el Indec, las ventas a precios constantes cayeron 3,7% en supermercados y 3,6% en autoservicios mayoristas. En los centros de compras, en cambio, hubo una suba interanual del 3,7% y también una mejora frente a julio.
El dato más pesado está en el acumulado: entre enero y agosto, los tres segmentos siguen en terreno negativo. O sea, hubo algún rebote en la vidriera, pero la caja todavía no canta victoria.
En supermercados, la facturación a precios corrientes llegó a $2,616 billones y el ticket promedio fue de $35.569. Las tarjetas de crédito concentraron el 43% de las operaciones, mientras que el canal online aportó apenas el 3,1%.
En mayoristas, la caída también se sintió en el laburo: el empleo bajó a 12.863 personas, una merma interanual del 6,8%. Y en los shoppings, la indumentaria y el calzado encabezaron las ventas, con $219.130 millones. ¿Una señal de alivio o apenas un respiro entre tantos números flojos?

