La cosa viene pesada para los adultos mayores en Argentina. Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) y la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría (SAGG) mostró que el 46% de los hogares con personas de más de 60 años no llega a cubrir sus gastos mensuales.
El estudio, llamado “Vivir y envejecer en contextos de desigualdad”, marca el nivel más alto de insuficiencia de ingresos desde 2017. Y no es un detalle menor: la brecha pega distinto según el bolsillo de cada familia, como tantas veces pasa en este país.
En los sectores más humildes, el panorama se pone bravo. En el estrato muy bajo, el 71,1% de los hogares no logra cubrir servicios y consumos básicos, mientras que en el estrato bajo la cifra llega al 55,2%.
La comida también aparece como un problema serio. La inseguridad alimentaria afecta al 18,4% de los adultos mayores en todo el país, pero trepa al 39,1% en el sector más vulnerable. En el informe lo dicen sin vueltas: para ese grupo, el riesgo de pasar hambre es 35 veces mayor.
La salud tampoco zafa del apretón. El 35,2% debió postergar o dejar tratamientos y compra de remedios por falta de plata, y en los barrios de menores ingresos esa privación llega al 55%. Además, el trabajo sobre PAMI muestra una mirada dividida: el 61,7% valora la atención médica, pero solo el 49,7% aprueba la cobertura de medicamentos. ¿Y así cómo se hace para llegar a fin de mes?

