Traer autos eléctricos e híbridos sin pagar arancel ya no será tan simple como antes. El Gobierno cambió la cancha y ahora las empresas tendrán que demostrar más cosas para quedarse con un cupo.
La nueva regla ordena el reparto de 50.000 vehículos por año y suma criterios como capacidad financiera, antecedentes comerciales, patentamientos e inversiones en infraestructura de carga eléctrica. O sea: no alcanza con levantar la mano y pedir, ahora hay que mostrar credenciales.
La medida alcanza a las terminales radicadas en el país y a las demás firmas que participan del régimen. Mantiene la distribución inicial de 25.000 unidades para cada grupo, aunque deja abierta la posibilidad de mover remanentes entre categorías según cada convocatoria.
La resolución fue publicada este viernes 30 de octubre en el Boletín Oficial de la Nación, con la firma de Pablo Agustín Lavigne. Y entra en vigencia el sábado 31 de octubre, así que el tablero ya quedó listo para empezar a jugar en serio.
Además, cada llamado podrá fijar topes por empresa y por modelo, valores FOB máximos y hasta procesos separados para terminales y otros importadores. En criollo: el Gobierno abrió la puerta, pero ahora va a mirar quién entra, con qué y en qué condiciones. ¿Quién se queda con la mejor parte del cupo? Eso se verá convocatoria por convocatoria.

