Desde el 1 de enero de 2023, ARCA recibe ciertos datos de residentes fiscales argentinos con cuentas en Estados Unidos. El primer envío llegó en septiembre de 2024 y correspondió al ejercicio fiscal 2023.
El mecanismo se llama FATCA, y es la ley estadounidense para cuentas en el exterior. La clave del asunto es esta: no manda automáticamente el saldo ni el detalle completo de los movimientos.
Lo que sí puede conocer el organismo argentino es la identidad del titular, datos para identificar la cuenta y el nombre de la entidad financiera. También pueden informarse algunos ingresos o rendimientos de fuente estadounidense del período correspondiente.
O sea, ARCA sabe que la cuenta existe y puede ver ciertos ingresos vinculados, pero no tiene una foto completa de las finanzas en Estados Unidos. Los saldos y las operaciones no forman parte de ese intercambio automático, así que la historia viene a medias, no entera.
El convenio se firmó el 5 de diciembre de 2022 y empezó a regir al mes siguiente. En Argentina, la Resolución General 5303 marcó el procedimiento para ese cruce de información. ¿Un control más fino para el fisco? Sí, pero sin la radiografía completa.

