La inflación en América del Sur se movió a contramano de la Argentina en agosto. Mientras acá el Indec marcó 2,1%, en la región aparecieron tres países con deflación y el promedio quedó en rojo.
El caso más fuerte fue Bolivia, con una baja de precios de -2,79%. Según el INE de ese país, la mejora en la transitabilidad ayudó a normalizar el transporte desde las zonas productoras y aflojó la presión sobre alimentos y combustibles.
Ahí también pesaron las caídas de la carne de pollo, la banana, la cebolla y la zanahoria. En números finos, Paraguay cerró con -0,1% y Ecuador con -0,09%, o sea, meses bastante tranquilos para la góndola.
Si se excluyen Argentina y Venezuela, el promedio simple regional fue de -0,28%. Y si además se saca a Bolivia por su caso excepcional, Sudamérica terminó agosto con un alza mínima de 0,07%.
En el acumulado de doce meses, Ecuador lidera con 1,30% y Paraguay sigue con 1,60%. Del otro lado, Venezuela volvió a quedar en otra liga, con 576% según el informe del banco central. ¿Quién diría que la región podía mostrar tanta dispersión en un solo mes?

