El Mundial 2026 le cambió la vida a Josimar José Évora Dias, más conocido como Vozinha. El arquero de Cabo Verde fue una de las figuras de esa campaña histórica y, desde ahí, quedó en otra vidriera.
Después del torneo, su carrera también pegó un salto: dejó el Grupo Desportivo de Chaves, de la segunda división de Portugal, para sumarse a Colo Colo. Pero el premio vino con una yapa medio incómoda: menos privacidad y más gente encima.
En una entrevista con el diario británico The Observer, el arquero contó que extraña la tranquilidad de antes. “Si me ofrecieran la vida que tengo hoy o la vida que tenía antes, elegiría la que tenía antes”, dijo sin vueltas.
Vozinha explicó que ya no puede ir a un restaurante o salir a la calle sin que alguien le pida una foto o un autógrafo. También señaló que, a veces, lo graban sin que se dé cuenta, y que eso es lo que más le cambió el día a día.
La exposición también alcanzó a su familia, que sigue viviendo en Cabo Verde. Según contó, algunos hinchas se acercan a sus padres para pedirles fotos, y él no puede hacer mucho desde lejos. La fama, parece, vino con aplausos... y con bastante menos paz, ¿no?
Además, el arquero quedó en el centro de la escena cuando Cabo Verde volvió a competir por la clasificación a la Copa Africana de Naciones. Ante Malí, salió lejos de su área, quiso controlar la pelota con el pecho y la jugada terminó en gol rival.
El partido terminó 3-1 y esa acción quedó entre las imágenes del regreso del equipo tras su Mundial histórico. Porque una cosa es atajarla adentro del arco, y otra muy distinta es bancarse el costo de hacerse famoso de golpe.

