El Club Atlético Unión de Villa Krause arrancó la semana con un flor de bardo: durante la madrugada del domingo, delincuentes se metieron en la secretaría y se llevaron ropa valuada en unos 10 millones de pesos.
Entre lo robado estaban las camisetas nuevas para el Torneo Regional, además de prendas para la venta, ropa de inferiores y del fútbol femenino. O sea, no fue un faltante menor: le pegaron justo donde más duele a un club que ya tenía todo listo.
La bronca fue tan grande que la dirigencia llegó a pensar en bajarse del certamen. El presidente, Rolando “Roly” Algañaraz, lo dijo sin vueltas: “Por el robo pensamos en no jugar el Regional”.
Pero Unión no se quedó en el golpe y decidió seguir adelante. Ahora busca conseguir un nuevo juego de camisetas para presentarse como estaba previsto, y si no llega a tiempo, ante Desamparados usará la ropa que viene utilizando en el Torneo Sanjuanino.
En medio de ese panorama apareció un gesto que suma. Prisma Indumentaria, empresa de Diego Álvarez con la que el club había trabajado antes, se puso a disposición para colaborar, más allá de que hoy Unión viste con Santo.

No hubo reproches ni cuentas pendientes: simplemente ofrecieron una mano en un momento complicado. Y en el fútbol, cuando te dejan pagando con un robo de por medio, que aparezca una ayuda así no pasa todos los días, ¿no?

